La limitación del uso del teléfono móvil en las aulas de los colegios e institutos es una medida que se lleva impulsando en la Comunidad de Madrid desde el año 2020. Se trata de una medida encaminada a la mejora de los resultados académicos de los alumnos madrileños, especialmente aquellos que tienen mayores problemas con el estudio, y está enfocada a luchar contra el ciberacoso y el bullying en los centros docentes madrileños.
Esta medida, se encuentra contemplada en la Estrategia integral para la Convivencia escolar y en el Plan de Ciberseguridad del Ejecutivo regional, y afecta a todos los centros sostenidos con fondos públicos, ya sean públicos o concertados.

